Durante los primeros meses del año tenemos todas nuestras expectativas puestas en un nuevo ciclo, y a la vez las ilusiones se renuevan y multiplican a medida que avanza el tiempo. Entonces nos anotamos en dos cursos de actuación, tres de danza, uno de canto,cuatro de expresión corporal, entre otros tantos. Hacemos el ingreso a las principales escuelas de teatro, y nos frustramos si no logramos entrar, al mismo tiempo que nos replanteamos si realmente tenemos que dedicarnos a ser artistas. Invertimos en tantos cursos que ocupan nuestras horas sin detenernos a pensar qué es lo que realmente deseamos hacer.  Sumergidos en una catarata de actividades, lo único que hacemos es cubrir espacios vacíos, pero sólo momentáneamente, para llegar a fin de año sin un peso en el bolsillo y una sensación de angustia tremenda. Los artistas más jóvenes son llevados por sus papás a nuevos cursos cada año,y terminan generándoles una acumulación de responsabilidades exagerada, y al finalizar el año nunca consiguen avanzar y mejorar como artistas, y tampoco terminan teniendo el tiempo suficiente para entender qué es lo que realmente aman hacer.

Te voy a contar los que son para mí los tres principales enemigos a la hora de elegir un lugar para entrenar.

ENEMIGO N°1. NO HACEMOS FOCO EN EL DESEO PROPIO

Nos anotamos en un montón de cursos porque no sabemos qué es lo que realmente queremos,y nunca nos detenemos un rato para pensarlo y diagramarlo. En mis post de «Tips para enfocarte y crecer» les cuento varias estrategias para hacer foco y concentrarse para desarrollar sus carreras artísticas. Es importante que pensemos qué es lo que más nos gusta hacer, y cómo nos imaginamos de acá a cinco años. Si lo que más disfrutamos es cantar, y aún no logramos un nivel profesional, tenemos que ponernos en campaña para llegar a ese objetivo. Podemos buscar lugares específicos para mejorar la técnica vocal que ya tenemos, o la interpretación escénica. Profesores hay miles y muy talentosos, pero lo importante es que descubras qué es lo que te moviliza realmente y hagas foco sólo ahí para lograr un nivel de excelencia. Si lo que más deseas es actuar en teatro y te anotás en un curso para actuación en tv, no estás haciendo foco.Yo siempre recomiendo los cursos cortos y con objetivos específicos, que se adapten exactamente a lo que estás buscando. Por ejemplo, si querés preparar un texto teatral tenés que anotarte en un curso para preparar monólogos teatrales que puedas usar en las audiciones, y no en un curso para hacer de tu personaje favorito de la última serie que viste en Netflix.

ENEMIGO N°2. LOS CURSOS Y LOS PROFESORES QUE SE PONEN DE MODA

Estamos en la era de la imagen, entonces vivimos influenciados por las series, la tv, la publicidad. Eso produce que nos anotamos en todo curso de actuación frente a cámara que veamos, y así perdemos un montón de tiempo y dinero ya que quizás nuestro deseo interior es actuar en teatro. Las modas son peligrosas ya que nos hacen creer que todos deseamos lo mismo, y esto no es así y nunca lo fue. Ningún artista es igual al otro. Y de nada va a servir que hagas un curso carísimo si no es lo que deseás hacer. No sirve que vayas a un curso porque se anotó tu mejor amiga, porque quizás no sea lo que vos necesitás. Que no te invadan las modas, ya que lo más atractivo es lo personal, lo único e irrepetible que llevas en vos.

 

ENEMIGO N°3. ME OCUPO MAS DE GANAR SEGUIDORES Y CONTACTOS QUE DE ENFOCARME Y ENTRENAR

Hace tiempo pensábamos que, si nos valíamos de contactos importantes, yendo a verlos al teatro y poniendo MG en todas sus redes sociales íbamos a ser reconocidos y tenidos en cuenta. Esa es una idea anticuada y no funciona. No es conveniente que ocupemos nuestro tiempo leyendo el Facebook ni Instagram, ni que persigamos a directores o actores pidiéndoles trabajo y halagándolos. En el ambiente hay que manejarse de la mejor forma y como profesionales siempre. Que todas estas tareas adicionales que antes se creía que servían para algo no te roben tu tiempo ni te saquen de tu foco. Es bueno conocer gente y ganar amigos y seguidores, claro que sí. Pero a nadie le gustan los caza oportunidades, que hoy están y mañana no. No te conviertas en uno de ellos. No busques acomodos ni persigas a nadie: eso no funciona. Entrená y trabajá duro sin todo ese lobby y desgaste. Las fiestas, las entregas de premios cuando vas como invitado, son para divertirse y pasarla bien: nada más. Te puedo asegurar que solo con tu talento y perseverancia, llegarás a donde quieras llegar.

 

 

ENEMIGO N°4. FALTA DE CONFIANZA EN MI MISMO

Hay artistas que tienen muy en claro qué desean y entienden que deben hacer foco allí para lograrlo, pero simplemente tienen miedo y no confían en su talento. Muchas veces el peor enemigo que tenemos somos nosotros mismos, nuestros miedos y trabas que no nos dejan crecer. Por lo general las mismas provienen de mandatos recibidos, enseñanzas que heredamos o saberes cristalizados como verdades en la sociedad. Si lográs detectar de dónde provienen tus miedos, lo más probable es que puedas desactivarlos. Yo siempre creí, porque todo el mundo lo decía, que a la tele era imposible llegar, que los premios eran para los acomodados, y que si no tenía un contacto nunca iba a lograr nada. Hasta que me di cuenta, que eso estaba en mi mente y era yo quien creaba esas ideas. En el momento que eso sucedió, fue cuando empecé a lograr todo lo que deseé siempre. Una vez que hagas foco en lo que deseás realmente, los miedos van a desaparecer y vas a trabajar para que eso suceda. Hay un lugar único e irrepetible para vos esperándote, solo tenés que ir a buscarlo.

Ahora que sabemos cuáles son esos enemigos que nos acechan, los podemos reconocer cada vez que aparezcan y eliminarlos rápidamente. Hacé foco este año en lo que realmente quieras y entrená para ello, perfeccionate hasta alcanzar lo que deseas realmente. Confiá siempre en vos mismo y tu personalidad, y no te dejes atrapar por los cursos de moda que lo único que hacen es desenfocarte y hacerte perder tu tiempo, que es lo más valioso que tenés.

Yo tenía muchos miedos, hacía miles de cursos para taparlos y me frustraba. Hasta que entendí qué era lo que realmente deseaba y trabajé duro por ello sin dejarme llevar por la moda. Y te cuento un secreto: ¡Lo logré!

 

En lo que pueda ayudarte, aquí estoy.

 

    MARINA 

  TU COACH

 

 

El medio no es complicado, sino que uno a veces lo hace complicado porque se fija en lo que el otro logró, en la serie que pegó y no en el trabajo propio. Les diría también que se animen, que se lancen y que busquen lo que los haga felices.